Cuando un perro se porta mal hay que rehabilitarlo ¿como?, enseñándole al dueño a como tratarlo, explicarle lo que es la psicología animal. Los perros no son seres humanos . Antes de que reciban el amor y el afecto, necesitan ejercicio, límites (disciplina). Al darles el amor por sí solo no crea equilibrio en sus vidas. También escribo sobre etología, comparando la conducta animal con el hombre, ya que también somos animales
sábado, 28 de junio de 2025
Cómo elegir a tu perro
Elegir un perro de una raza u otra no es solo una cuestión de tamaño, también es fundamental tener en cuenta otros factores como el carácter o la compatibilidad con otros habitantes de la casa como niños u otras mascotas.
Un perro deportista, como el Pastor Belga, se morirá de aburrimiento y de ansiedad en compañía de unos dueños comodones cuya idea de un fin de semana perfecto sea la de pasarse el día tumbados en el sofá, mientras que un perro amante de la tranquilidad, como el Bulldog, no querrá saber nada de largos paseos ni de acompañar a sus amos en extenuantes jornadas de turismo en bicicleta.
Aunque no hay normas escritas acerca de qué tipo de perro que es el más adecuado para cada persona, lo cierto es que es preferible tratar de buscar la máxima compatibilidad entre temperamentos y formas de entender la vida aunque, como afirma, el dicho, los opuestos se atraen y muchos buscarán en su nuevo compañero el contraste más que la similitud.
Una vez encontradas las razas que mejor se adaptan a nosotros y a nuestro estilo de vida, podremos escoger entre ellas "el perro de nuestros sueños" dejándonos guiar por otros factores más irracionales. Dejaremos que surja la "química" entre el perro y su propietario.
No te dejes llevar por la moda
Lo más importante es dejarse guiar por el gusto personal prescindiendo de modas y épocas de grandes auges: un perro es para un largo periodo de la vida y nunca debe elegirse como "complemento de temporada".
Además, las razas "de moda" sufren en su salud las consecuencias de una crianza irresponsable, ya que los criadores menos profesionales darán salida a todos sus ejemplares, sin seleccionarlos y pensando únicamente en los beneficios económicos. La cantidad no es sinónimo de calidad y muchos trastornos hereditarios se perpetúan en las líneas de cría cuando la selección no se realiza de manera rigurosa.
Hay ciertas cuestiones que conviene tener claras a la hora de pensar cómo queremos que sea nuestro nuevo amigo. La primera de ellas es, claro está, el sexo del perro.
¿Macho o hembra?
Tanto los machos como las hembras tienen sus ventajas y sus inconvenientes. Las perras, por lo general, son de carácter más afectuoso, pero las épocas de celo, dos veces al año, pueden ocasionar molestias. Su contrapartida es que podrás disfrutar de la experiencia de ver tu casa llena de adorables cachorritos, si encontrarles un nuevo hogar no supone para tí una responsabilidad demasiado grande.
Los perros, por su parte, suelen destacar por su temperamento más recio, que en la mayoría de las razas hace de ellos magníficos guardianes. Sin embargo tienen el instinto territorial más marcado que las hembras y suelen ir levantando la pata por todas partes, tanto dentro como fuera de casa, con las molestias que esto implica.
Tipo de pelo
Nosotros podemos decidir la forma de nuestro peinado y la largura de nuestro pelo, pero en el caso de los perros esto no es una cuestión de peluquería.
Existen perros para todos los gustos: de pelo largo, corto, rizado, liso, sedoso, duro, etc. Las posibilidades son casi infinitas y la elección depende del gusto del propietario, aunque también de las ganas que tenga de dedicar cierto tiempo y esfuerzo a mantener a su perro guapo y aseado.
Los pelos cortos resaltan la figura, son más fáciles de mantener y exigen menos sacrificios, pero también resultan más difíciles de limpiar de ropa y alfombras, mientras que las melenas largas, abundantes o rizadas necesitan cepillado frecuente y visitas periódicas al peluquero.
Grande o pequeño
Un perro de cierta talla con una necesidad de movimiento grande no puede ser condenado a vivir encerrado en un apartamento minúsculo con un dueño cuyos paseos consistan en dar una vuelta a la manzana. En este sentido lo mejor es escoger un perro cuyas aficiones o naturaleza se correspondan con nuestra forma de emplear el tiempo libre. Un Mastín o un Sabueso necesitaran de una larga caminata del mismo modo que un aficionado a la natación o a los deportes acuáticos verá cómo su Retriever se convierte en su sombra ¡incluso dentro del agua!. Los perros grandes necesitan espacio, los pequeños son "portátiles" y acompañan a sus dueños hasta el fin del mundo.
Ante todo es necesario ser sinceros con nosotros mismos y evaluar hasta qué punto seremos capaces de satisfacer las necesidades del perro: no se trata tanto de decidir si determinada raza nos conviene, como pensar si nosotros le convenimos a ella.
Damos una serie de recomendaciones útiles para decidir si te conviene o no un determinado perro.
¿Estas preparado para la responsabilidad?
Si estás considerando adoptar un perro, ten en cuenta que no se trata de adquirir un objeto decorativo. Antes de nada tienes que estar completamente convencido de que quieres tenerlo y tienes que aceptar todas las consecuencias. Tener un perro es una responsabilidad que dura toda la vida del perro.
¿Cuántos años te harás cargo de él?
Pensar en el tiempo de nuestra vida que queremos compartir con nuestra mascota, constituye la elección de mayor responsabilidad. Una raza pequeña puede vivir hasta 20 años mientras las razas gigantes no suelen superar los 12. Pero de todas formas siempre hay que prever una época larga y saber anticipar tu futuro y el papel que tendrá tu nueva mascota en tu vida.
¿Qué tamaño de perro prefieres? ¿Tienes bastante espacio para él?
Los perros necesitan un espacio mínimo para desarrollar su actividad vital. Lo primero que debemos tener en cuenta es el sitio donde va a vivir nuestro nuevo amigo.
Si vives en un piso pequeño te vendría mejor un perro pequeño, mientras que si vives en un chalet con jardín puedes considerar una raza más grande.
Normalmente, cuando se adquiere un perro suele ser un cachorro, y por lo tanto tienen todavía un tamaño reducido que nada tendrá que ver con su tamaño de adulto. Por lo tanto, es importante informarse de la evolución del tamaño del animal en cuestión para saber si te puedes hacer cargo de él más adelante.
¿Cuánto tiempo tienes disponible para dedicarle?
Todos los animales son independientes en su hábitat natural y no necesitan ayuda de nadie para vivir en él. Pero en casa ya no tiene esta independencia y le tenemos que atender. Así que hay que pasearlos 30 minutos al día y darles de comer entre otras cosas.
Nunca debemos olvidar que dependen de nuestra dedicación para poder vivir.
¿Cuánto dinero puedes gastar? ¿Cuanto podrías gastarte al mes?
Inversión única: No siempre el precio de un perro tiene que determinar la elección de un perro u otro. Puedes considerar la posibilidad de adoptar uno.
En función de las necesidades de cada animal es necesario comprar también utensilios y accesorios: comedero, bebedero, collar, bozal, chip de identificación, juguetes, cepillos, etc.
Gastos mensuales: Evidentemente, no todas las razas tienen el mismo coste de mantenimiento. Como tampoco las urgencias médicas en las que se pueden encontrar cuestan igual. En cualquier caso, debes pensar en si podrás afrontar tanto el gasto fijo mensual como cualquier eventualidad que pueda surgir.
¿Qué relación esperas obtener?
No siempre es fácil dar con la mascota adecuada para cada persona. En función del carácter, algunos animales presentan un comportamiento que puede resultar incómodo.
Por ejemplo un perro puede resultar cariñoso, apacible o nervioso, o una combinación de las tres cosas, según la raza o su personalidad. El carácter de nuestra mascota es un aspecto fundamental para una buena convivencia. Busca un perro compatible con tu personalidad.
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