sábado, 28 de junio de 2025

Los efectos del estrés en perros
Una de las razones del estrés en el perro es no involucrar a la familia El perro indicado ---nivel de energía Educación--Contradicciones (rompo que lindo) reglas claras Sobre protección (todo gira en relación a la mascota) Tratarlos como bebé pequeño Abandono (esta en la azotea o en el patio para cuidar) Cubrir sus necesidades (ejercicio, disciplina y afecto) Ejercicio Pasear El tiempo que necesite el perro No mismos lugares Vaya al lado o atrás sin tensión Disciplina El Líder de la manda controla todo: cuando comer, donde pasear, quien se sube al sillón, los juguetes. Ser seguro y asertivo Afecto Emociones alteradas Recompensamos con afecto: La inestabilidad Compasión Lastima El mundo animal no se alimenta con debilidad Hablemos de los mecanismos del estrés  Estamos entrenados para manejar el estrés agudo como la presa y el depredador por unos momentos, presionarnos para estudiar para un examen y relajarnos  Estrés crónico es el que generalmente vivimos al vivir en una ciudad Trabajo mal pagado, problemas de pareja, trafico, dormir mal Cortisol---Hormona de la derrota: Atención Memoria Enfermedades El líder es seguro y asertivo Lenguaje corporal tenso La supervivencia de la manada depende de el La importancia de la relación humano perro depende de la relación emocional que tienen la familia con la mascota, son el reflejo de nosotros. Dueños ansiosos, miedosos, agresivos, alegres. Un ejempló de agresión es la escalera de la violencia En resumen, es difícil librarse en el día a día de la dosis correspondiente de prisas, de excesos, de la vida cotidiana. Diferencia en la etapa del perro como en el celo, Si la comida es suficiente Si donde duermen es adecuado Cuando están enfermos (cambios de conducta repentinos llevar al veterinario) Perro que cambian de casa, rutina, nuevo miembro, ruido, mucho tiempo solo, falta de estimulación, confinados en un lugar muy pequeño, entrenados para peleas, Llegamos a casa y ¿quién está en casa esperando a que lleguemos con nuestro día a cuestas? Ya sabe la respuesta, el de las dos orejas, las cuatro patas y el rabo. ¿Cuál es su reacción cuando abrimos la puerta de casa y está esperando al otro lado meneando su cola y sonriendo? Pues la postura de apaciguamiento. Se agacha, echa las orejas para atrás y, como mucho, nos da con la patita. La reacción normal tras ver lo que él pensaba que era su dueño feliz que vuelve a casa para estar con él, pero que se ha convertido en una roca de una tonelada de peso con cara de mala leche. Cualquiera en su lugar se quitaría de en medio. Yo lo hago. Se dice que es normal pagar el cansancio, los nervios y la adrenalina que no hemos podido soltar con quien está cuando llegamos a casa, nuestra familia, nuestro perro o nuestro amigo. Y no debería ser tan normal. Sin ir más lejos, estoy escuchando mientras escribo el lloriqueo continuo que tiene el cachorro de mi vecina, que vive encerrado en la terraza, sin vacunar y sin salir tampoco a la calle. Eso es también estrés, vivir sin relación con otros perros, sin educación y sin estimulación. ¿Hasta dónde puede llegar el efecto de un estrés crónico en un animal? Pues hasta una situación inimaginable; la indefensión aprendida. Esto puede ocurrir, por ejemplo, por causa de castigos inconsistentes, es decir, en los que el perro no sabe ni entiende el por qué del mismo ni cómo salir de allí. Es la situación en la que el perro aprende que por mucho que intente salir de ella no va a tener éxito porque no tiene ningún control, por lo que se abandona y entra en un bloqueo producido por un estrés continuo que desemboca en un estado de letargia y depresión. Obviamente no todos los casos son tan graves, pero partiendo del extremo entiendo que usted podrá darse cuenta de las situaciones en las que su perro no aprende porque está emocionalmente afectado o desarrolla conductas anómalas, como agresividad, ansiedad o fobias por situaciones agudas de estrés que lo ponen en la disyuntiva de huir, atacar o mantener una ansiedad permanente. Fisiológicamente, si ponemos a un animal en una situación conflictiva se desencadena el mecanismo del estrés. Mientras el perro se encuentra en la reacción de emergencia, el mecanismo que digamos que sería contrario, es decir, el pensamiento, se encuentra inhibido. Por lo tanto tenemos un animal que intentará salir de esa situación mediante un mecanismo reflejo que procede de uno de sus instintos básicos; la supervivencia. La pregunta en ese momento es: “¿huyo o ataco?” Pero ¿y si realmente no es necesario reaccionar de esa manera? Si la situación no es una emergencia biológica el gasto que sufre el organismo es innecesario en relación costes-beneficios. Si la situación se hace crónica pueden ocurrir varias cosas: • Los umbrales de la agresividad y el miedo disminuyen, con lo cual estas dos reacciones se desencadenarán más fácilmente y ante estímulos cada vez menos predecibles. • Se llega a una sensación de ansiedad generalizada, ya que el coste biológico del mecanismo de emergencia ya no puede ser satisfecho, con lo que se utilizan otros recursos destinados a otras funciones orgánicas, como el crecimiento o la inmunidad. • Se compromete el crecimiento, el sistema inmunológico, la capacidad de aprendizaje y la memoria, así como la capacidad de responder al dolor y el ciclo sueño-vigilia. Otro dato curioso es que la exposición a una situación de estrés agudo, favorece en el animal el recuerdo de esa experiencia, debido a que ciertas sustancias liberadas intervienen en los mecanismos cerebrales de la memoria. Por tanto, un perro recordará muy bien las experiencias de miedo y agresividad -por ejemplo- y nos será más difícil tratarlos. Al fin y al cabo, como he dicho antes, es un mecanismo que favorece la supervivencia. Y la conducta no es más que la reacción del sistema nervioso central ante los estímulos del ambiente, para lo cual es muy valiosa la experiencia previa del animal adquirida mediante el aprendizaje, sin el cual prevalecerán los instintos básicos: supervivencia y reproducción. EJEMPLO HUMANO ¿Cómo podemos influir para disminuir el estrés? El objetivo es devolver el equilibrio al organismo. Esto depende de en qué manera se ha visto afectado éste y de su gravedad. Dependiendo del caso, se utilizan varios métodos, unidos todos ellos o sólo en parte, dependiendo del problema que se trate: • La estimulación mental, el ejercicio y la modificación del ambiente, en el que se incluye la implicación directa del propietario. • Alimentación sana y equilibrada con una dieta controlada y de calidad. • Medicación encaminada a restituir los elementos químicos que se han desequilibrado o destruido en el sistema nervioso central y endocrino. Mi objetivo en este artículo era instruir al propietario sobre los efectos perjudiciales que puede tener el estrés sobre nuestras mascotas, efectos de los que la mayoría de las veces, no nos damos cuenta. Artículo escrito por Rosana Álvarez Bueno, Veterinaria especialista en Etología clínica y asesora en comportamiento canino y felino. Servicio de Etología Clínica Veterinaria Manifestaciones del estrés en las mascotas El tema que nos ocupa en este artículo está muy en boga actualmente debido a que vivimos en una sociedad de consumo dominada por las prisas, los nervios, la comida rápida y la contaminación, entre otros problemas a los que últimamente se añade el tan comprometido cambio climático. La conducta es el resultado de la interacción organismo/ambiente para producir una respuesta. Esto quiere decir que la conducta que desarrolla un animal en un momento concreto estará determinada en parte por su temperamento por y en otra parte variable por el medio ambiente en el que se ha desarrollado su vida y eso va a influí en su carácter. Determinados estímulos inciden en el SNC para producir una respuesta en cada momento. Estos estímulos pueden ser externos (ambiente) o internos (hormonales). La respuesta producida (conducta) puede ser innata un perro de pastoreo que no se le saca a pasear o un perro de cacería que se obsesiona con perseguir cosas y no descargamos su genética (estereotipada) o aprendida (experiencia) que fomentamos su agresividad para con los demás es un perro que no puede ser sociable y por lo tanto no podrá socializar. Definición Se define el estrés como la respuesta de un organismo a una demanda que le obliga a cambiar o adaptarse. La manera en la que un animal responda a estas demandas determinará su conducta. Cualquier estímulo recibido causa estrés y éste es el determinante que hace que un organismo se adapte. Mecanismo SACARLO DE LA PRESENTACÍÓN Los mecanismos del estrés consisten en una activación del eje hipotálamo -hipófisis- adrenales, aumento de glucocorticoides en el torrente circulatorio y de la liberación de catecolaminas y activación del componente simpático. En la conducta esos cambios se reflejan en la comunicación agonística de lucha o de huída o en el efecto totalmente contrario, la inhibición de todo comportamiento. El control se efectúa sobre todo a nivel hipotalámico, con la liberación de CRH (hormona liberadora de corticotropina). Otras sustancias intervienen también desencadenando la conducta, por ejemplo la vasopresina, que induce al marcaje en estas situaciones. Otras conductas relacionadas son la de acicalamiento, la actividad general, la coprofagia, la agresividad, las conductas compulsivas, etc. El estrés es la causa principal de muchos problemas de comportamiento entre los que se encuentran la agresividad, la ansiedad, la hiperactividad, las estereotipias o conductas compulsivas, las fobias y la eliminación inadecuada. La corteza cerebral -que regula las áreas del pensamiento- y el sistema límbico -que regula las emociones- actúan contrariamente. Si un animal está sometido a una emoción fuerte dejará de pensar y viceversa.
Efectos perjudiciales El estrés cursará con elevación de sus principales indicadores: cortisol, aldosterona y colesterol. En el medio interno se producirá una hiperglucemia, que junto a las alteraciones hematológicas son los cambios más típicos del estrés: leucocitosis, neutrofilia, linfopenia y eosinopenia (leucograma del estrés). Numerosos motivos pueden ser causa de estrés, entre ellos manejo inadecuado, transporte, inmovilización, excesivo ejercicio físico, cambios climáticos extremos, calor, traumatismos, palpación rectal, destete temprano, desnutrición , dolor, miedo, angustia, confinamiento, hacinamiento, cambios de rutina e interacciones sociales desagradables. Es importante para tener los conceptos claros, poder diferenciar los mecanismos fisiológicos que se presentan en la alarma simpática y el estrés, (el “síndrome de lucha y fuga” y el “síndrome general de adaptación”). En las situaciones de estrés, los individuos parecen ser más susceptibles a diversas enfermedades como las infecciones o el cáncer, por lo que se ha planteado que las experiencias vitales estresantes podrían afectar al estado de salud del individuo, al alterar la función inmune ¿Y si el estrés continúa? ¿Hasta dónde puede llegar el efecto de un estrés crónico en un animal? Pues hasta una situación inimaginable; la indefensión aprendida. Esto puede ocurrir, por ejemplo, por causa de castigos inconsistentes, es decir, en los que el perro no sabe ni entiende el por qué del mismo ni cómo salir de allí. Es la situación en la que el perro aprende que por mucho que intente salir de ella no va a tener éxito porque no tiene ningún control, por lo que se abandona y entra en un bloqueo producido por un estrés continuo que desemboca en un estado de letargia y depresión. Obviamente no todos los casos son tan graves, pero partiendo del extremo entiendo que usted podrá darse cuenta de las situaciones en las que su perro no aprende porque está emocionalmente afectado o desarrolla conductas anómalas, como agresividad, ansiedad o fobias por situaciones agudas de estrés que lo ponen en la disyuntiva de huir, atacar o mantener una ansiedad permanente. Fisiológicamente, si ponemos a un animal en una situación conflictiva se desencadena el mecanismo del estrés. Mientras el perro se encuentra en la reacción de emergencia, el mecanismo que digamos que sería contrario, es decir, el pensamiento, se encuentra inhibido. Por lo tanto tenemos un animal que intentará salir de esa situación mediante un mecanismo reflejo que procede de uno de sus instintos básicos; la supervivencia. La pregunta en ese momento es: “¿huyo o ataco?” Pero ¿y si realmente no es necesario reaccionar de esa manera? Si la situación no es una emergencia biológica el gasto que sufre el organismo es innecesario en relación costes- beneficios. Si la situación se hace crónica pueden ocurrir varias cosas: • Los umbrales de la agresividad y el miedo disminuyen, con lo cual estas dos reacciones se desencadenarán más fácilmente y ante estímulos cada vez menos predecibles. • Se llega a una sensación de ansiedad generalizada, ya que el coste biológico del mecanismo de emergencia ya no puede ser satisfecho, con lo que se utilizan otros recursos destinados a otras funciones orgánicas, como el crecimiento o la inmunidad. • Se compromete el crecimiento, el sistema inmunológico, la capacidad de aprendizaje y la memoria, así como la capacidad de responder al dolor y el ciclo sueño- vigilia. César Milán, un hombre que internacionalmente ha sido conocido como "El Encantador de Perros", debido a su oficio como psicólogo de perros, dice que el estrés es casi siempre la causa de lo que nosotros conocemos como travesuras, así como lo explica en uno de sus libros. Primero que todo, aprendamos a ver los signos de que nuestro perro está estresado: *Pasa mucho tiempo echado, come muy poco o nada cuando te ausentas. *Se obsesiona con ciertas acciones u objetos (se lame las patas hasta sangrar, se persigue la cola muy a seguido, no deja que toques su cama o su plato de la comida, siendo ya adulto le da por romper zapatos, cojines, etc, es muy antisocial con otros perros) *Notas que se pone hiperactivo cada vez que lo llevas a pasear. *Sufre de irritaciones en la piel (psoriasis, urticaria) *Se pone irritable o muy excitable con las visitas. *Ladra sin motivo aparente. *Por problemas de salud variados (indigestión, caries, sordera, ceguera, etc) *El pasar mucho tiempo atados. *Si tu perro es adoptado, puede haber sido maltratado en el pasado, y puede tener secuelas emocionales. * Otros, cada perro es diferente y puede deberse a una infinidad de motivos, aquí están solo los más frecuentes. Algunas acciones que se pueden tomar para ayudar a nuestros perros a superar esto pueden ser muy simples: *Sacarlos a dar paseos cortos y calmados (mucha gente comete el error de llevarlos a jugar, a correr y dejarlos extenuados, pero esto no es muy recomendable, debido a que más bien puede agravar un posible cuadro de estrés o depresión). *Cambiarles el alimento con regularidad, pero con cuidado y gradualmente, no vaya a ser que les agarre mal de estómago: blaf que consultar con un veterinario si esto se puede hacer con tu perro). *Jugar con ellos un rato (compartir con sus dueños la ayuda a liberar estrés). *Cómprale un juguete o un peluche para que pueda jugar el solo si tú no estás. *Suaviza un poco los límites, (déjalos entrar a la casa un rato, echarse en la alfombra de vez en cuando) ya que los mismos los pueden poner nerviosos. *Evita el castigo físico, sólo regáñalo en tono severo. *Trata de convivir más con tu perro, llévalo a un paseo, a la playa, etc. después de todo el es tu mejor amigo, y tú el suyo

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